¿Cuánta fibra requiere mi hijo en los primeros años de vida? La fibra dietética es la porción comestible de las plantas que nuestro organismo no puede utilizar, ya que no contamos con las enzimas necesarias para digerirlo. Existen 2 tipos o clasificaciones de fibra: la fibra soluble y la fibra insoluble. La fibra soluble se encuentra en frutas, verduras, leguminosas y en algunos cereales, como la avena. Este tipo de fibras tiene una gran capacidad para retener agua y formar geles; en el intestino, se une a nutrimentos como colesterol y azúcares asi como a nutrimentos inorgánicos (minerales), evitando su absorción. La fibra insoluble se encuentra en la pared celular de los cereales y las verduras. Su función en el intestino es darle volumen a la materia fecal y aumentar la velocidad del tránsito colónico. A pesar de que la fibra ofrece muchos beneficios en la salud, una dieta alta en fibra en edades pediátricas se ha asociado con inadecuada ganancia de peso y deterioro del estado de nutrición de los niños. ¿Por qué? Una dieta rica en fibra insoluble es una dieta con alimentos de gran volumen, por lo que los niños se “llenan” más fácil, desplazando la ingesta de otros alimentos que contengan mayor cantidad de nutrimentos. Además, la fibra soluble retarda el vaciamiento gástrico y evita la absorción de nutrimentos como hierro, zinc, calcio y magnesio. Entonces, ¿cuánta fibra necesita mi hijo? Durante el primer año de vida no es necesario aportar fibra extra a la alimentación del lactante, ya que la leche humana contiene galactooligosacáridos, un tipo de fibra que sirve de sustrato o alimento para las bacterias benéficas en su intestino. Recientemente, algunas fórmulas infantiles han sido adicionadas con éstas fibras solubles (oligosacáridos) buscando obtener el mismo efecto benéfico que la leche materna. Una vez que se inicia la ablactación entre el 4 y sexto mes de vida, la introducción de frutas, verduras y cereales a la dieta cubre con el requerimiento de fibra, el cual a esta edad es de 5g/día. Para preescolares y escolares, la Asociación Americana de Pediatría recomienda que el niño consuma su “edad + 5g” para cubrir su requerimiento de fibra. Por ejemplo, un niño de 3 años requiere de 8 g de fibra para cubrir su requerimiento. Debido a que el requerimiento es mucho menor que para un adulto, no es necesario recurrir a alimentos “altos en fibra”. La mejor manera de aportar fibra en estos chiquitos es incluir frutas, verduras, leguminosas como frijol, lenteja, habas y cereales (no necesariamente integrales). Puedes asegurarte de que tu hijo está cubriendo su requerimiento de fibra sin afectar su crecimiento y apetito utilizando la siguiente tabla, en la cual se enlista el contenido de fibra de algunos alimentos. CONTENIDO DE FIBRA EN ALIMENTOS | Alimento | Fibra (g) | | Manzana con cáscara (1 mediana) Pera con cáscara (1 mediana) Pasitas (1/4 taza) Ciruelas con cáscara ( 3 piezas medianas) Naranja (1 pieza mediana) Fresa (1 taza) Plátano (1 mediano) Durazno con cáscara (1 mediana) Mango (1 pieza) Papaya (1 rebanada) Toronja (1/2 pieza) Piña (1/2 taza) Melón (1/2 taza) Elote (1 pieza) Papa con cáscara (1 pieza mediana) Nopales (1/2 taza) Espinacas (1/2 taza) Brócoli (1/2 taza) Ejotes (1/2 taza) Chayote (1/2 taza) Calabacita (1/2 taza) Coliflor (1/2 taza) Zanahoria (1/2 taza) Aguacate (1/2 pieza) Jitomate (1 mediano) Lechuga (1 taza) Pepino (1/2 taza) Frijoles (1/2 taza) Lentejas (1/2 taza) Garbanzos (1/2 taza) Tortilla (1 pieza) Pasta (1 taza) Bolillo (1 pieza) Arroz (1/2 taza) Pan de caja (1 rebanada) | 3.3 4.3 3.1 3.2 3.9 3.0 2.4 2.3 1.8 1.5 1.4 0.9 1.9 2.9 2.7 2.6 2.6 2.5 2.2 1.6 1.4 1.3 1.2 4.2 1.4 0.8 0.5 7.0 6.7 4.6 1.2 1.1 0.7 0.4 0.3 |
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